un poema
9 de enero de 2023: Un pinito finito
puedes olerlo?
el pino abandonado
o esta interrogación ¿ casi, casi abandonada
la navidad ha acabado, ah
¿no es eso increíblemente inigmantemente magmático?
sí es
pienso
hace un par de días, ese pino sostenía bolas de navidad
estoy casi seguro
y eran unas veinte
veintinueve
ahora, ya no está engalanado,
sino en un estado deplorable;
casi me incita a ponerle una manta encima
y me apuesto lo que quieras a que, al hacerlo, lo escucharía toser
¿podría escucharlo toser?
hago preguntas porque no sé las respuestas
no debería estar aquí
frente a este árbol digo
a esta hora
con este frío
podría coger un resfriado
pero no, eso no son bolas que las ramas de mi árbol puedan sostener
fíjate,
¿puedes verlo?
apenas tiene ramas
y, ven, ¿lo sientes?:
cada pasada de mi mano hace que me tosa restos de su corteza
también es una pasada que cada año pase
¿a que sí?
al siguiente, otro árbol sustituirá a este
supongo que no acontece así siempre, ¿verdad?
quiero decir que hay gente que los compra de plástico
y le duran años
veinte
veintinueve
quizá no siempre
esas familias puede que no duren juntas en la misma casa
o juntas en absoluto
si este árbol aguantara siempre, sin cambiar,
acabaría abandonado de la misma manera
porque la gente tiene esta costumbre de marchitar sus quereres
sus intereses
sus rosas
ahora me tiene a mí
aunque pronto no me necesitará
no, tampoco creo que me necesite ahora
quizá es más al revés
envidio su estado
para él, una amarga despedida
quizá ácida
para mí, dulce
¿a qué te sabe a ti?
ah, aún puedo olerlo
cuando la navidad ha acabado digo
y hay un vacío frío, muy frío
y nada en la tierra parece moverse
pero, escucha
escucha con atención
se oye un latido:
son mis pasos acercándose a donde están tus restos
cómo te deshaces me parece hermoso
y, tranquilo, el recuerdo de ti no se desprenderá de mis ramas
te quiero, pinito de navidad
o como quieras llamarte
pero ya no puedes decirme
¿o puedes?
Comments
Post a Comment